Responsabilidad en la familia y en el trabajo.
Mi padre era un hombre importantísimo y muy ocupado que trabajaba tantas horas, que a menudo debía trabajar los fines de semana. Un domingo su servidor (marcos) me desperté antes de tiempo, y al escuchar a mi padre abría la puerta de la calle para salir hacia su trabajo, corrí a preguntarle:
-¿Por qué tienes que ir hoy a trabajar, papa? Podríamos jugar juntos...
-No puedo. Tengo unos asuntos muy importantes.
-¿Y por qué son tan importantes, papa?
-Pues porque si salen bien, el proyecto será un gran trabajo para la empresa.
-¿Y por qué serán un gran negocio?
-Pues porque la empresa ganará mucho dinero, y a mí es posible que me asciendan.
-¿Y por qué quieres que te asciendan?
- Pues para tener un trabajo mejor y ganar más dinero.
-¡Qué bien! Y cuando tengas un trabajo mejor, ¿podrás jugar más conmigo?
Mi papa que muy pensativo, así que seguí en preguntarle:
- ¿Y por qué necesitas ganar más dinero?
-Pues para poder tener una casa mejor y más grande, y para que tengas muchas cosas en donde guardarlos junto con tus hermanos.
-¿Y para qué queremos tener una casa más grande? ¿Para guardar todas esas cosas nuevas?
- No hijo, porque con una casa más grande estaremos más a gusto y podremos hacer más cosas.
¡Yo! Dude en un momento y sonreí.
¿Podremos hacer más cosas juntos? ¡Estupendo! Entonces vete rápido. Yo esperaré los años que haga falta hasta que tengamos una casa más grande.
Al oír eso, mi padre cerro la puerta sin salir , a los pocos días se dio cuenta que comencé a crecer un poco y así comenzó a jugar un rato conmigo a las pocas horas se fue para su trabajo y así sucesivamente lo comenzó hacer mas seguido y que comenzó a cambiar mi padre y al igual yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario